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El S&P 500 cae un 2,68% tras las elecciones de medio mandato

6 de noviembre de 2026Actualizado: 7 de noviembre de 20261 visitas

La semana del 2 al 6 de noviembre dejó una paradoja que los manuales tardarán en digerir: los republicanos perdieron el Senado y la Cámara, y Wall Street cerró con caídas semanales del -2.68% en el S&P 500, del -3.37% en el Nasdaq Composite y del -0.94% en el Dow Jones, pese a que el miércoles 4 los tres índices subieron un +3.03%, un +1.58% y un +1.44% respectivamente en la sesión posterior al recuento. El IBEX 35, ajeno al ruido electoral estadounidense, se anotó un +3.84% hasta 19,369.5 puntos, mientras el crudo Brent se desplomaba un -16.9% hasta 97.76 dólares y el oro escalaba un +4.63% hasta 4,079.5 dólares la onza. La lectura de «gobierno dividido igual a parálisis legislativa» funcionó durante 24 horas y se deshizo en las tres siguientes.

La ventana del evento: del entusiasmo del miércoles al desengaño del viernes

ÍndiceCierre 30-octCierre 6-novVariación semanal
S&P 5007,580.077,376.86-2.68%
Nasdaq Composite25,43724,579.42-3.37%
Dow Jones Industrial Average51,770.3151,285.73-0.94%
Russell 20002,811.842,754.11-2.05%
Euro Stoxx 506,131.316,170.49+0.64%
DAX25,818.2125,820.36+0.01%
CAC 407,969.428,139+2.13%
IBEX 3518,652.919,369.5+3.84%
FTSE 10010,729.810,673.94-0.52%

El acontecimiento es claro y está fechado: el 3 de noviembre los demócratas se hicieron con la mayoría en el Senado y en la Cámara de Representantes, y Donald Trump aceptó el resultado y se declaró dispuesto a colaborar con la oposición. La reacción inmediata del mercado fue eufórica: el Dow Jones ganó un +3.03% el día 4, el S&P 500 un +1.58% y el Nasdaq un +1.44%. La cadena de transmisión que los operadores desplegaron ese día pasó por tres eslabones. Primero, la convicción de que un Ejecutivo sin control del Congreso no podrá impulsar nuevas rondas arancelarias ni cambios fiscales disruptivos. Segundo, la rotación hacia sectores domésticos y sensibles al ciclo interno: consumo discrecional y financieras lideraron las ganancias, mientras energía e industria quedaron rezagadas. Tercero, la expectativa de que la nueva mayoría demócrata empuje un giro en política energética y sanitaria.

Ese tercer eslabón se cobró su factura en apenas 48 horas. El 4 de noviembre el mercado comenzó a descontar un endurecimiento regulatorio sobre los costes eléctricos de los centros de datos, y cuando se conoció el resultado de las elecciones a gobernador de Texas, los inversores interpretaron que la expansión de infraestructura de datos en el estado quedaría limitada; las acciones vinculadas al segmento cedieron. El 5 de noviembre el petróleo se hundió y arrastró consigo a todo el sector energético, el peor comportamiento relativo tras los comicios, en un movimiento que los operadores leyeron en la misma ventana que las expectativas de un alto el fuego en Oriente Medio. El Brent pasó de niveles superiores a 117 dólares a 97.76, un -16.9% semanal; el WTI, a 90.34 dólares, un -13.23%.

Los datos macroeconómicos del 4 de noviembre no sostienen por sí solos ni el entusiasmo ni el desengaño. El ISM de servicios de octubre se situó en 54.5, frente a una previsión de 54.7 y un dato previo de 54.9; el PMI compuesto de S&P Global bajó a 55.9 desde 58.4; y el informe ADP de empleo privado arrojó +86,000 puestos, por encima de los +70,000 esperados. Crecimiento marginalmente más débil, mercado laboral firme: un cuadro que no altera la lectura de riesgo. Lo que no sabemos, y conviene subrayarlo, es si la caída del crudo responde a la nueva aritmética política de Washington, a la expectativa de tregua en Oriente Medio o a factores de oferta que escapan a esta columna; tampoco sabemos si el castigo a los centros de datos es un ajuste duradero de expectativas regulatorias o un simple movimiento de posicionamiento.

Estados Unidos: el rally de un día y la resaca

El balance semanal estadounidense es el de un mercado que deshizo con creces la ganancia del miércoles. El S&P 500 perdió un -2.68%, el Nasdaq un -3.37% y el Russell 2000 un -2.05%, con la amplitud de nuestra cobertura —327 valores de capitalización superior a 3,000 millones de dólares— mostrando un 50.5% de avances y una mediana ponderada del +0.07%. Es decir, la mediana aguantó en terreno positivo mientras los índices caían: el daño se concentró en los grandes nombres tecnológicos y en el complejo de semiconductores e infraestructura de datos.

Las cifras de los perdedores explican el grosor de la resaca. Dell Technologies cedió un -22.57% con una capitalización de 209,000 millones de dólares; Micron Technology, un -22.01% con 780,300 millones; Advanced Micro Devices, un -19.89% con 223,600 millones; Vertiv, un -21.35% con 89,500 millones; y Ciena, un -24.11% con 45,500 millones. La coincidencia de estos nombres en la lista de mayores descensos apunta a un mismo eje: la revisión a la baja de las expectativas de inversión en centros de datos y en su cadena de suministro, en la estela del resultado electoral tejano y de la inquietud regulatoria sobre el coste eléctrico.

El otro flanco del mercado estadounidense fue el energético. Cleveland-Cliffs cayó un -19.58% con 8,100 millones de capitalización, y el conjunto del sector quedó rezagado desde el mismo miércoles 4, cuando el mercado comenzó a descontar el giro demócrata en política energética. La caída del crudo del 5 de noviembre —Brent -16.9% semanal, WTI -13.23%— reforzó ese movimiento. En el lado contrario, la rotación hacia lo doméstico dejó ganadores notables: IDEXX Laboratories subió un +22.65% con 43,500 millones, Duolingo un +21.91% con 6,500 millones, The Mosaic Company un +21.59% con 5,900 millones, Tapestry un +14.2% con 23,100 millones y Clorox un +13.59% con 10,600 millones. Consumo, salud animal y fertilizantes: el mapa de un mercado que busca refugio en la economía interna.

La renta fija acompañó el relato con una compresión de tipos a lo largo de toda la curva. El Tesoro a diez años cerró en el 4.86%, ocho puntos básicos menos en la semana; el dos años, en el 4.51%, cinco puntos menos; el treinta años, en el 5.26%, cinco puntos menos. El diferencial 10Y-2Y quedó en 35 puntos básicos. La caída de los rendimientos largos en una semana de caídas bursátiles sugiere que el mercado compró duración como cobertura, no como apuesta de crecimiento.

Europa: el IBEX se desmarca

Europa navegó con viento de cola. El Euro Stoxx 50 ganó un +0.64%, el CAC 40 un +2.13% y el DAX quedó prácticamente plano con un +0.01%, mientras el FTSE 100 londinense cedía un -0.52%. La amplitud de nuestra cobertura europea —220 valores— fue claramente positiva: un 61.4% de avances y una mediana del +1.13%. En Francia, el 73.7% de los valores subió, con mediana del +2.44%; en Alemania, el 55.6% avanzó con mediana del +0.62%.

El IBEX 35 fue la excepción local y la mejor nota de la semana entre los grandes índices desarrollados: +3.84% hasta 19,369.5 puntos, tras cerrar octubre en 18,652.9. La subida española se produjo en una semana en la que el crudo se despeñó, lo que beneficia a una economía importadora neta de energía, y en la que los rendimientos europeos se mantuvieron contenidos. El bono alemán a diez años cotizaba en el 3.47% a cierre de septiembre, con una variación diaria de +1 punto básico, mensual de -23 y anual de +59, según los datos disponibles con esa fecha de referencia.

En el detalle empresarial alemán, Deutsche Lufthansa voló un +17.71% con 9,700 millones de capitalización, Heidelbergcement subió un +15.52% con 30,000 millones, Fresenius un +9.8% con 29,200 millones y Bayer un +9.21% con 48,700 millones. En el lado negativo, OHB cayó un -14.64% con 4,400 millones, Infineon un -9.5% con 70,700 millones y Siemens Energy un -6.95% con 128,300 millones. En Francia, Alstom se desplomó un -29.6% con 6,300 millones, Legrand cedió un -5.63% con 39,400 millones y TotalEnergies un -2.66% con 197,300 millones, mientras BNP Paribas ganaba un +7.16% con 108,200 millones y LVMH un +6.24% con 218,600 millones. El lujo y la banca francesa, dos termómetros del ciclo, apuntaron hacia arriba.

Ganadores y perdedores: el mapa completo

Fuera de Estados Unidos y Europa, la semana dibujó un mapa asiático de contrastes extremos. El Hang Seng hongkonés se disparó un +5.27% hasta 24,522.95 y el Hang Seng China Enterprises un +5.42%; el CSI 300 chino ganó un +3.21%, el Shenzhen Component un +3.26% y el ChiNext un +2.14%, con la amplitud de nuestra cobertura china en un 80.9% de avances y una mediana del +3.91%. El Nifty 50 indio subió un +6.44% y el Bovespa brasileño un +0.34%. En el extremo opuesto, el TAIEX taiwanés se hundió un -14.82% y el KOSPI surcoreano un -12.94%; el Nikkei japonés perdió un -9.42%, con solo un 20.7% de avances en nuestra cobertura nipona y una mediana del -6.44%.

El desplome taiwanés tuvo nombres propios en el complejo electrónico: Chroma ATE cayó un -31.34% con 25,500 millones, YAGEO un -25.5% con 35,700 millones, Delta Electronics un -20.97% con 133,000 millones y Hon Hai Precision un -8.55% con 112,800 millones. En Japón, el castigo se concentró en equipos de semiconductores: SCREEN Holdings perdió un -31.99% con 13,400 millones, Murata un -23.66% con 78,800 millones, Tokyo Ohka Kogyo un -20.38% con 6,400 millones y Advantest un -19.54% con 161,800 millones. Los ganadores japoneses fueron de otro signo: Toyota subió un +10.46% con 254,600 millones, Sony un +6.72% con 157,600 millones y Honda un +5.36% con 44,100 millones.

En China, el liderazgo correspondió a la cadena de energía solar y equipamiento industrial: Sungrow ganó un +25.55% con 26,100 millones, Roborock un +24.63% con 4,800 millones, China Southern Power Grid Technology un +22.1% con 3,900 millones y NAURA un +16.97% con 67,900 millones. En Hong Kong, Chow Tai Fook subió un +8.36% con 14,400 millones y Techtronic Industries un +6.75% con 30,200 millones. Los farolillos rojos chinos fueron GenScript Biotech, con un -13.25% y 9,900 millones, y Lenovo, con un -8.54% y 45,300 millones.

Mercados cruzados: crudo, metales y divisas

El petróleo fue el gran protagonista de la semana cruzada. El Brent perdió un -16.9% hasta 97.76 dólares y el WTI un -13.23% hasta 90.34 dólares, en una ventana que coincidió con el resultado electoral estadounidense y con las expectativas de distensión en Oriente Medio. El gas natural, en cambio, subió un +3.62% hasta 3 dólares por millón de BTU, y el carbón un +3.54% hasta 152.3 dólares por tonelada. Los metales preciosos brillaron: el oro ganó un +4.63% hasta 4,079.5 dólares la onza, la plata un +5.84% hasta 51.97 y el platino un +6.88% hasta 1,537. Los industriales sufrieron: el cobre cayó un -3.07% hasta 6.26 dólares la libra, el aluminio un -3.34%, el zinc un -5.05% hasta 3,818 dólares por tonelada. El potasio cedió un -2.72% hasta 357.5 dólares por tonelada y el uranio quedó plano en 91.55 dólares la libra.

En divisas, el dólar se apreció frente al real brasileño un +2.06% hasta 5.4959 y frente al won surcoreano un +1.92% hasta 1,363.65, mientras cedía frente a la rupia india un -1.32% hasta 93.895. El USD/JPY subió un +0.39% hasta 158.425, el USD/CNY un +0.06% hasta 6.6648 y el USD/HKD bajó un -0.08% hasta 7.8396. En tipos, el bono británico a diez años cotizaba en el 5.16% con una variación diaria de +1 punto básico, mensual de -28 y anual de +69; el chino, en el 1.59%, con -1 punto básico diario, -11 mensual y -18 anual. Son variaciones referidas a día, mes y año, no a la semana.

La combinación de tipos largos estadounidenses a la baja —el diez años en el 4.86%, ocho puntos básicos menos en la semana— y bolsas en descenso apunta a una historia de valoración bajo tensión: el múltiplo del mercado depende del tipo libre de riesgo, y este semana dio algo de aire, pero el mercado prefirió vender acciones de crecimiento de todos modos. El oro en 4,079.5 dólares y la plata en 51.97 son la otra cara de esa misma moneda.

Mirando adelante: condiciones, no objetivos

La primera condición a vigilar es la interpretación del resultado electoral. Si el mercado consolida la lectura de «parálisis legislativa como bendición», los sectores domésticos estadounidenses —consumo discrecional, financieras, salud— deberían seguir encontrando demanda; si, por el contrario, pesa más la agenda regulatoria demócrata sobre energía y centros de datos, la presión sobre semiconductores e infraestructura digital podría prolongarse. La segunda condición es el petróleo: un Brent en 97.76 dólares tras caer un -16.9% semanal deja margen para rebotes técnicos, y la correlación entre crudo y energía bolsista seguirá siendo el termómetro del sector.

La tercera condición es la amplitud. Con el 50.5% de avances en nuestra cobertura estadounidense y una mediana del +0.07%, el mercado no está en pánico generalizado sino en rotación. Esa dispersión —el -22.57% de Dell frente al +22.65% de IDEXX— define un régimen de selección extrema. En Europa, el +3.84% del IBEX 35 y el +2.13% del CAC 40 frente al +0.01% del DAX sugieren que el dinero busca periferia y valor. En Asia, el contraste entre el +5.27% del Hang Seng y el -14.82% del TAIEX es la mayor divergencia regional de la semana y merece seguimiento: si el complejo de semiconductores taiwanés y japonés estabiliza, el suelo del mercado asiático estará más cerca; si no, la rotación hacia China continental y Hong Kong tiene recorrido.

En renta fija, el diferencial 10Y-2Y estadounidense en 35 puntos básicos y el diez años en el 4.86% dejan poco margen para sorpresas. Cualquier repunte de los rendimientos por encima de los niveles de la semana tensionaría de nuevo las valoraciones de crecimiento. El bono británico en el 5.16% y el alemán en el 3.47% —este último con datos de cierre de septiembre— completan un cuadro de tipos europeos contenidos que favorece a los periféricos. No fijamos objetivos: solo condiciones. Y una advertencia final: la semana que viene traerá probablemente la confirmación o el desmentido de la tesis de los centros de datos, y ahí se jugará el Nasdaq buena parte de su suerte.

Apéndice de datos

IndicadorDatoReferencia
ISM servicios EE. UU. (oct.)54.5Previsión 54.7; previo 54.9
PMI compuesto S&P Global EE. UU.55.9Previo 58.4
Empleo privado ADP EE. UU.+86,000Previsión +70,000
Tesoro EE. UU. 3 meses4.19%+3 pb semanal
Tesoro EE. UU. 2 años4.51%-5 pb semanal
Tesoro EE. UU. 5 años4.64%-7 pb semanal
Tesoro EE. UU. 10 años4.86%-8 pb semanal
Tesoro EE. UU. 30 años5.26%-5 pb semanal
Diferencial 10Y-2Y EE. UU.35 pb—
Bono Reino Unido 10 años5.16%Día +1 pb; mes -28 pb; año +69 pb
Bono Alemania 10 años3.47%Día +1 pb; mes -23 pb; año +59 pb (cierre 30-sep)
Bono China 10 años1.59%Día -1 pb; mes -11 pb; año -18 pb
Brent97.76 USD/bbl-16.9% semanal
WTI90.34 USD/bbl-13.23% semanal
Oro4,079.5 USD/oz+4.63% semanal
Plata51.97 USD/oz+5.84% semanal
USD/BRL5.4959+2.06% semanal
USD/JPY158.425+0.39% semanal

Este artículo es investigación periodística y no constituye asesoramiento de inversión. Las cifras proceden de los registros de mercado citados y pueden estar sujetas a revisión. Consulte a un profesional antes de tomar cualquier decisión.